Consejos para tratar los insectos de tu casa de manera natural


Consejos para tratar los insectos de tu casa de manera natural

Consejos importantes para aprender a lidiar con ellos de la mejor manera posible para no llenar nuestra vivienda de pesticidas. 

En esta nota te dejamos algunos consejos naturales y sustentables para lograrlo. ¡Seguí leyendo!

Hormigas: Lo primero que tenés que hacer es localizar la zona por la que están entrando en tu casa. Exprimí allí el jugo de un limón y dejá la cáscara. También podés colocar líneas de talco, tiza o pimienta de cayena.
Cucarachas: Cerrá todas las grietas presentes en los zócalos, los estantes de la pared, las tuberías y alrededores de la bañera. Si querés hacer una trampa casera para cucarachas podés engrasar el cuello de una botella y colocarle en su interior una papa cruda. No laves la botella ya que, si contenía jugo, leche o alguna gaseosa, será más fácil que el bicho ingrese.
Moscas de la fruta: Colocá una pequeña cantidad de cerveza dentro de una jarra de boca ancha. Tapala con una bolsa de plástico y adherila con una banda de goma. Las moscas ingresarán por el pico de la jarra y no podrán salir. Cambiá la cerveza cuando sea necesario.
Moscas: Las ventanas que reciben luz solar son las que más atraen a las moscas. Entonces un primer paso es cerrar las ventanas antes de que les dé el sol. Además podés construir tus propios “atrapamoscas” con papel amarillo untado con miel y adherido a un bastón de madera o de plástico.
Polillas: Mantené la ropa limpia, seca y aireada. Las polillas son atraídas principalmente por los aceites corporales que quedan en la ropa. Podés utilizar alcanfor ya que es el principal ingrediente no tóxico para combatir las polillas.
Plagas de las plantas: herví dos o tres pimientos picantes, media cebolla y un diente de ajo. Dejalos descansar por dos días y escurrilos. Podés colocar la mezcla en un vaporizador y rociarla sobre plantas tanto de exterior como de interior. Incluso podés freezar la mezcla para usarla a futuro.
Arañas: En la medida de lo posible tratá de no matarlas porque ayudan a controlar otros insectos.
Insectos en la comida: Mantené a las moscas y polillas lejos de tu comida secándola en un un horno cálido o freezándola durante 2 o 3 días. Siempre tratá de almacenar tu comida en contenedores aireados.
La comida favorita de los gorgojos son los granos y los frijoles. Para mantenerlos lejos, colgá pequeños sacos de pimiento negra alrededor de las zonas en las que guardás tus alimentos.
Garrapatas y pulgas: Si tus mascotas tienen garrapatas y pulgas bañalas con jabón y agua tibia, secalas y utilizá la siguiente mezcla: media taza de romero seco o fresco en un litro de agua hervida. Dejala descansar 20 minutos, escurrila y, cuando se enfríe, colocala sobre tu mascota. No lo seques con una toalla porque vas a remover la mezcla. Asegurate de que tu mascota esté seca antes de dejarlos salir a jugar nuevamente.
Mosquitos: Como medida preventiva, si tenés un tanque de agua en tu casa, colocale ½ taza de aceite de parafina. Además hay muchos productos en el mercado que contienen citronela y lavanda que son espantadores naturales de mosquitos.
¿Qué opinás de la nota? ¿Qué otro consejo te gustaría recibir? ¡Dejanos tu comentario!
Fuente:greenpeace.org

10 Motivos para tener una huerta


10 Motivos para tener una huerta

¿Creés que, si vivís en una ciudad, jamás podrás tener una huerta?

Bueno, la verdad es que es posible construir una huerta en tu casa vivas donde vivas. En esta nota te dejamos diez motivos por los que es necesario que tengas una huerta en tu hogar. ¡Seguí leyendo!

1. Fomentamos la vida al aire libre.
En la lucha contra el sedentarismo, es un motivador para el relax ya que permite apreciar el silencio, al trabajar la tierra concentrados en nuestra actividad. En el huerto se viven momentos tranquilos y esto ayuda a tener paciencia para lo que vamos a obtener más adelante. No hace falta que tengas un gran espacio, puedes simplemente colocar algunas macetas en el balcón o en un espacio de tu hogar que tenga abundante luz.
2. Consumo local.
Este tipo de cultivo urbano evita todo tipo de transporte de alimentos y fomenta el canal corto producción-consumo. Al ser productos recién cosechados, la calidad culinaria y nutritiva es óptima. Además, dinamiza la economía local a través de ferias y mercados de proximidad. Se crea un contacto directo entre el productor y el consumidor evitando los gastos de intermediación, transporte y logística.
3. Cuidado del medio ambiente
El transporte kilométrico de alimentos desde el lugar de producción al de consumo, incrementa la emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, aumentando además los costos de conservación, almacenamiento y distribución. Esto genera una mayor huella de carbono. Con la huerta urbana podemos ayudar a “enfriar” el planeta.
4. Alimentación saludable.
Los productos de la huerta aportan todos los nutrientes principales (vitaminas, minerales, hidratos de carbono, proteínas y agua), y la fuerza que cada persona necesita para mantenerse sana. Esto permite tener una mejor calidad de vida para todas las edades. Además producir nuestro propio alimento permite cosechar las hortalizas en su punto justo: frutos jugosos, sabor característico y cantidad de vitaminas y minerales en estado óptimo, conocer su procedencia y saber que no contiene agroquímicos porque no los aplicamos.
5. Educación alimentaria
Si los niños cultivan sus propias hortalizas y ven cómo crecen y se desarrollan, es probable que empiecen a consumirlas. Semillas grandes que germinan rápido como las habas o el maíz dulce (menos de 1 semana) o pequeñas de ciclo corto y de rápida cosecha, como el rabanito en 35 días y la lechuga en 45, colaboran en mantenerlos interesados en esta “magia de la naturaleza” en la cual ellos participan.
6. Revitalización de la comunidad.
Espacios con lotes abandonados o sin uso en el tejido urbano se pueden reconvertir en unidades de producción comunitaria para afianzar los lazos sociales de la comunidad y darle valor paisajístico a esos lugares.
7. Ahorro económico.
En zonas de alto nivel de pobreza es fundamental para lograr el autoabastecimiento de hortalizas para el grupo familiar. La idea es utilizar los insumos que nosotros podemos fabricar. Por ejemplo, elaboración del compost –aprovechando los restos de frutas, verduras, yerba, café, cáscaras, etc.– para enriquecer de materia orgánica el suelo o sustrato de nuestro jardín comestible; elaboración de remedios caseros por si aparecen plagas o enfermedades; multiplicación de aromáticas, medicinales y florales para darle biodiversidad a nuestro jardín; y cosechar nuestra propia semilla para no tener que gastar en este insumo.
8. Seguridad alimentaria.
El jardín comestible, al formar parte de la alimentación de nuestra familia, aporta a la seguridad alimentaria y fomenta la capacidad de autoabastecimiento, primero de la unidad familiar, luego de la localidad y por último de la nación, mediante el control del proceso productivo, de manera autónoma.
9. Conocer el origen de nuestros alimentos.
Al tener en claro el proceso que permitió obtener nuestro alimento y por lo tanto la calidad real de los productos, podemos decir que “sabemos lo que estamos comiendo”. Es una alimentación saludable principalmente porque evitamos el uso a gran escala de agroquímicos tóxicos y potencialmente nocivos para nuestra salud y el medio ambiente.
10. Mantenernos activos.
Es una forma de bajar el ritmo cotidiano sin dejar de estar activos. Trabajar en nuestro jardín comestible nos mantiene en movimiento, fortalece los músculos, ayuda a reducir el estrés y relaja. Esta actividad permite “gastar” entre 200 y 300 kcal por hora, casi tanto como andar en bicicleta. Es terapéutico y recreativo para adultos mayores. Sembrar, cuidar y cosechar permiten ver el fruto del trabajo y mejorar la autoestima.
¿Qué te pareció la nota? ¿Vas a comenzar con tu huerta orgánica? ¿Ya tenés una? ¡Contanos!
Fuente: http://www.greenpeace.org.ar

La gente impidió que se instalara una planta Nuclear en Rio Negro , Argentina

La gente impidió que se instalara una planta Nuclear en Rio Negro , Argentina

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció que no instalará la central nuclear que iba a ser construída en la provincia.

¿Sabés cómo llegó a tomar esta decisión? Gracias al poder de la gente. Si, lo que leés. Varias organizaciones y ciudadanos alzaron su voz para gritar bien fuerte que no quieren una planta nuclear en Río Negro. ¡Y los escucharon! Nuestra plataforma Hagamos Eco fue parte fundamental de ese grito. Juntos podemos cambiar la historia. Seguí leyendo y emocionate como nosotros.
Según Weretilneck el proyecto de la central nuclear “no tuvo la aceptación, ni acompañamiento de la sociedad.” ¡Wow! Es muy gratificante leer esta frase: los ciudadanos fueron los que evitaron que se construya la planta nuclear.
Fue la protesta social pacífica la que logró esta victoria. Es un triunfo de gente como vos y como yo que no quiere que la sigan contaminando y está convencida de que se puede actuar para cambiar la realidad.
No al maltrato animal ni al ecosistema

La plataforma Hagamos Eco, de Greenpeace, fue una herramienta fundamental para que los ciudadanos pudieran expresarse y hacerse escuchar. Se crearon 11 peticiones en nuestra plataforma en contra de la instalación de la central nuclear. Los argumentos principales que utilizaron las personas para oponerse fueron la contaminación del aire, del agua y el riesgo que implica este tipo de energía para las personas y el medio ambiente.
Bravo!!
Fuente http://www.greenpeace.org.ar

5 Plantas fáciles de Cultivar y que te ayudarán a repeler los mosquitos

 No maltrates a los animales

Existe la creencia de que los mosquitos se acercan a alimentarse a la personas que tienen la sangre más dulce, nada más lejos de la realidad. Estos se sienten atraídos por el dióxido de carbono y el calor que desprendemos.

 Es por eso que suelen deambular la cabeza cuando nos acabamos de acostar y estamos a punto de dormirnos. Solo las hembras están dotadas de aparato picador pues solo ellas necesitan sangre para poder poner los huevos.
El problema de los mosquitos es que son vectores, pues transmiten enfermedades como el dengue y la malaria, en verano debemos ponernos repelentes y dormir bajo redes si vivimos o visitamos países que tienen mayor riesgo.
Algunas plantas nos ayudan a mantenerlos alejados:

Caléndula

Es una planta ideal para poner en la ventana o en los lugares por donde queremos que no pasen los mosquitos, además de que son bonitas cuando florecen.

Lavanda

La lavanda es una planta que tiene las flores muy bonitas y es bastante olorosa, además parece que tampoco les gusta a los mosquitos por lo que la podemos en un saquito debajo de la almohada, incluso nos relajará y dormiremos mejor.

Menta

Parece ser que la mayor parte de las plantas olorosas no son soportadas por los mosquitos y otro bichos así que en esta lista no podía faltar la menta. Podemos usar el mismo método que la lavanda o también podemos aplicarnos aceite esencial con olor a menta.

Albahaca

La podemos plantar en macetas en las ventanas, es una planta bastante fácil de cuidar y de reproducir. Repele a las moscas y mosquitos así que debemos  colocarla donde no queremos que pasen.

Melisa

La melisa desprende uno de los aromas más intensos, por lo que esta planta no puede faltar en tu casa. Además de repeler a los mosquitos posee varias propiedades beneficiosas para la salud y se suele utilizar en infusiones como relajante.
Mantén a raya a los mosquitos este verano y si conoces algún otro método efectivo no dudes en dejar un comentario.
Fuente:www.lahuertinadetoni.es