Yaguareté:una de las especies que se encuentran más amenazadas por la fragmentación y la disminución de su hábitat debido al avance de los desmontes

No al maltrato Animal-Ecosistema
El 29 de abril se celebró en Argentina el Día del Animal y queremos aprovechar para contarte algunos datos curiosos sobre el yaguareté, una de las especies que habita en los bosques de nuestro país. ¿Por qué hablamos de él y no de otro animal? Leé toda la nota y te vas a enterar. 

      1.Es el felino más grande de América  y el tercero del mundo, luego del tigre asiático y del 
         león. Los machos llegan a medir 2,50 metros y pesar 140 Kg.
  1. Como el puma es un animal solitario: se relaciona con sus congéneres solo en la época de apareamiento.
  1. Nace con los ojos cerrados y los abre recién después del séptimo día de vida.
      4. Su pelaje es corto, espeso y brillante, con un color de fondo blanco amarillento.Sobre esta 
         tonalidad tiene manchas en forma de rosetas formadas por varios trazos negros que en el lomo  
         forman una banda irregular. Este diseño le facilita el camuflaje. 

  1. Sus manchas son como nuestras huellas digitales: únicas en cada individuo. Esto permite distinguir a cada ejemplar.
  1. También existen ejemplares totalmente negros (melánicos) que tienen manchas negras brillantes que destacan sobre el fondo negro opaco.
  1. En sus patas delanteras tiene cinco dedos y cuatro en las traseras.
  1. Sus ojos son grandes y redondos. Tiene visión binocular: puede enfocar objetos con los dos ojos al mismo tiempo y percibe las cosas en 3D. Además ve bien en la luz y en la oscuridad.
  1. En 2001 fue declarado Monumento natural Nacional por la Ley Nº 25.463 y alcanzó el máximo nivel de protección.
  1.  Es una de las especies que se encuentran más amenazadas por la fragmentación y la disminución de su hábitat debido al avance de los desmontes. Según estimaciones de la Administración de Parques Nacionales (APN), en promedio solo quedan 200 ejemplares en el país distribuidos en tres grandes regiones: las yungas, la selva paranaense y la región chaqueña.
Fuente:http://www.greenpeace.org.ar
¡Actuá ahora para proteger al yaguareté y su hábitat! FIRMÁ la petición para que la destrucción de los bosques sea considerada un delito.

Las inundaciones que sufre Argentina se deben a la deforestación y al cambio climático

No al maltrato animal y al ecosistema
Greenpeace advirtió que las inundaciones que actualmente sufren varias provincias se deben al aumento de las precipitaciones por el cambio climático y a la falta de una política ambiental nacional que proteja a los bosques nativos, nuestra esponja natural, del avance de la frontera agropecuaria y los desarrollos inmobiliarios.
Zoom
Argentina se encuentra entre los diez países que más desmontaron durante los últimos 25 años.

Las inundaciones que recurrentemente sufrimos no son un fenómeno natural, son consecuencia del cambio climático y de que Argentina sea uno de los diez países del mundo que más deforestan, perdiendo a nuestra esponja natural por el avance descontrolado de la soja, la ganadería intensiva y los desarrollos inmobiliarios”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace.
Un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ubicó a Argentina entre los diez países que más desmontaron durante los últimos 25 años: se perdieron 7,6 millones de hectáreas (una superficie similar a la provincia de Entre Ríos), a razón de 300.000 hectáreas al año.
Datos oficiales estiman que desde la sanción de la Ley de Bosques (fines de 2007) se desmontaron 2.403.240 hectáreas; y que durante el año pasado el 42% de la deforestación se realizó donde la normativa no lo permite.
La deforestación implica pérdida de biodiversidad, desalojos de campesinos e indígenas, genera cambio climático y nos vuelve más vulnerables a sus consecuencias. Una hectárea con bosques absorbe diez veces más precipitaciones que una hectárea con soja. Más desmontes es sinónimo de más inundaciones”, afirmó Giardini. 
Greenpeace advirtió que, ante los compromisos asumidos para combatir el cambio climático, Argentina debe proteger sus bosques mediante el estricto cumplimiento de la ley forestal vigente y la sanción de una nueva normativa que penalice los desmontes ilegales e incendios intencionales. Mientras que, en materia energética, se debe dejar de apostar por el petróleo para avanzar en el desarrollo de las energías renovables, como la eólica, donde el país tiene un potencial enorme.
Fuente: http://www.greenpeace.org

10 cosas que podes hacer para reducir el cambio climático

Cambio climático
El Cambio Climático es un problema global enorme. Pero si te quedás en ese pensamiento no hacés nada. Y si todos pensamos lo mismo nada cambia. Por eso y para que no tengas excusas, te damos 10 acciones que podés hacer en tu vida cotidiana para frenar el Cambio Climático. Con que hagas solo una ya estás ayudando. Elegí la que quieras y… ¡Manos a la obra!


“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo.” ¿Alguna vez escuchaste esa frase? Nosotros creemos profundamente en ella. Por eso te invitamos a hacer alguna de esta pequeñas cosas para generar cambios reales en el mundo. ¡Empecemos!
  1. Apagá los aparatos eléctricos de tu casa cuando no los estés usando. Y también acordate de desenchufarlos. TIP: prestá atención al cargador de tu celular, seguro está enchufado y no estás cargando el teléfono.
  2. Usá lamparitas de bajo consumo: gastan un 80% menos de energía y duran 25 veces más que las tradicionales.
    No al maltrato animal ni al ecosistema
  3. Comprá aparatos eléctricos que usen la energía de manera eficiente. Algunos países etiquetan los electrodomésticos para que puedas comparar el uso de energía de cada uno.
  4. Caminá o andá en bici. Ahorrás energía, mejorás tu salud y ayudás al planeta.
  5. Si vas en auto, llevá a alguien. Podés dividir los gastos, charlar en el camino y reducir las emisiones tóxicas.
  6. Evitá los viajes en avión. Si es una distancia corta y podés ir en barco, tren o colectivo, mejor. Los aviones generan muchos más gases de efecto invernadero y contribuyen al calentamiento global.
  7. Comprá productos con la menor cantidad de envoltorio posible. En general, los envoltorios son de plástico y este material tarda cientos de años en degradarse.
  8. Firmá para salvar los bosques argentinos. Menos bosques significa más cambio climático y más inundaciones.
  9. Reciclá y reutilizá: prestá atención a los productos que tirás a la basura. Seguro hay botellas, frascos, envases que podrían transformarse en otra cosa si los reciclás. ¡Usá tu imaginación!
  10. Compartí esta nota con un amigo y corré la voz. Todos somos parte del problema y todos podemos contribuir a la solución.
¿Ya ponés en práctica alguno de estos consejos? ¿Cuál? ¿Hacés algo que ayuda al planeta y no está en la lista? ¡Agregalo!
 Fuente:http://www.greenpeace.org.ar

La protección de los pueblos indígenas es clave para salvar al mundo de la crisis medioambiental

Mujer de la Amazonia Peruana

Instituciones académicas y ONG medioambientales realizaron la investigación más completa que se ha hecho hasta el momento, en la que se cuantifica el importante rol de los guardianes tradicionales de la selva en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las comunidades indígenas del mundo necesitan tener un rol más importante en la estabilización del clima, de acuerdo con un nuevo estudio que muestra que al menos un cuarto del carbono de los bosques se almacena en tierras de estas comunidades, particularmente en Brasil.La investigación, de un grupo de instituciones académicas y ONG medioambientales, es el esfuerzo más completo que se ha hecho hasta el momento en cuantificar la contribución de los guardianes tradicionales de la selva para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los autores explican que, en términos de costo-beneficio, la expansión de los derechos de las tierras tribales es la mejor manera de proteger las selvas y secuestrar el carbono –un tema que se espera que obtenga gran importancia en la próxima conferencia sobre el clima de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Marrakech (Marruecos).El informe, de las instituciones Rights and Resources Initiative, Woods Hole Research Centre y World Resources Institute, pretende animar a los gobiernos a que reconozcan los derechos de las tierras indígenas e incluyan una participación tribal en los planes nacionales de acción. Actualmente este no es el caso de 167 naciones de las 188 que participan del acuerdo de París, incluyendo a Indonesia y la República Democrática del Congo, que son el hogar de algunas de las selvas más grandes del mundo.También es probable entrar en un creciente debate en Brasil, que ha ganado prestigio por reconocer más tierras indígenas que cualquier otro país en las décadas pasadas, pero que actualmente está bajo un nuevo gobierno que, en términos climáticos, aún está siendo observado en el contexto del diálogo internacional.
Habitante de la Amazonia Ecuatoriana
El estudio, basado en sondeos satelitales de 37 países tropicales, estima que las tierras pertenecientes a los indígenas secuestran al menos 54,54 toneladas de carbono –aproximadamente cuatro veces la cantidad emitida globalmente al año.Un décimo de ese territorio es de dominio público, no reconocido o en pugna. Esto aumenta el riesgo de que las tierras caigan en manos de constructoras, agricultores u otras entidades que podrían querer devastar la selva con el fin de obtener ganancias a corto plazo, con costos ambientales de largo plazo.
Los autores están de acuerdo en que hay un beneficio económico mayor al dejar que la propiedad esté en manos de sus habitantes tradicionales, y en que al fortalecer sus derechos de posesión, se protegerá la tierra.Alain Frechette, investigador de Rights and Resources y uno de los autores del informe, urge a los gobiernos nacionales y a los negociadores para que hagan de las comunidades indígenas una parte más central de sus políticas sobre el clima.“Cuando las comunidades que viven en su ambiente tradicional tienen asegurados sus derechos, no sólo las selvas están mejor protegidas, sino también las comunidades. Es lo que los economistas llaman una solución óptima. Todos ganan”, dice Frechette. “En contraste, el desarrollo a gran escala produce ganancias, pero los costos medioambientales, económicos y políticos de largo plazo no son tomados en cuenta, sino que sólo son postergados [y entregados] a las generaciones futuras”.

Las selvas reducen el carbono del planeta en un 20 a 30 por ciento, además de ofrecer beneficios como agua fresca, polinización, biodiversidad, control de inundaciones y atracciones turísticas. Se estima que estas últimas significarán ganancias de 523 a 1.165 mil millones de dólares en Brasil, 54 a 119 mil millones en Bolivia y 123 a 277 mil millones en Colombia durante los próximos 20 años.Los datos muestran que la región más importante es América Latina, donde el 58% de las emisiones se originan en la deforestación. Esta cifra es más del doble de la tasa mundial de 24% (por la misma causa). Sin protección, el carbono que se libere podría ser mucho más.
Desde que empezaron a expandir considerablemente sus tierras indígenas en 2003, Brasil –y más tarde Bolivia y Colombia– han iniciado un camino de reducción de la deforestación. World Research Instituteestima que sin esta protección, las selvas tropicales eran dos o tres veces más propensas a ser arrasadas.Pero en los años recientes, la deforestación en Brasil volvió a aumentar gradualmente, y muchos medioambientalistas están preocupados de que la administración del nuevo gobierno de centro derecha de Michel Temer, acelere esta tendencia. Desde que la derecha sacó a la presidenta Dilma Rousseff de su cargo en Septiembre, el nuevo gobierno ha cortado el presupuesto para la Fundación Nacional del Indio (Funai) y ha removido a gran parte del personal de la institución.“Aún hay tiempo para hacer algo importante”, dice a The Guardian Paulo Moutinho, director del Instituto de Pesquisa Ambiental da Amazônia (IPAM). “El mundo espera una acción fuerte de parte de Brasil. Sería lindo consolidar y expandir las áreas protegidas, de otro modo será imposible lograr lo que le prometimos al mundo”, concluye Moutinho.Artículo original:  The Guardian – 4 de Noviembre de 2.016